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1998-2006

Dr. D. Marcos Gómez Sancho

Presidente en ese periodo

Transcripción íntegra del vídeo

Buenas noches colegas, queridas amigas y amigos.

Se ha recreado un ambiente y un entorno correspondiente a la época en la que yo, con mis equipos, formamos parte de la Junta Directiva del Colegio de Médicos.

Un ordenador con una pantalla tremenda, Su Alteza Real, don Juan Carlos… pero no me lo habían dicho. Si me lo hubieran dicho, yo hubiera teñido mi pelo de negro para hacer más real la situación.

En 1998, empezamos en este Colegio de Médicos con mucha ilusión y estuvimos ocho años, dos legislaturas, con mucha ilusión por poner nuestro granito de arena para desarrollar este Colegio y trabajar por la profesión, por la profesión médica en nuestra provincia.

Nos encontramos con el compromiso adquirido ya de realizar 38 cursos a los colegiados, financiados por la Unión Europea a través de aquel célebre programa Objetivo. Fue un trabajo que tuvimos que hacer intensamente en un mes para sacarlo adelante, pero fueron muchos centenares de médicos los que se beneficiaron de este programa docente.

También organizamos la escuela MIR, de forma que los médicos de Las Palmas pudieran preparar su examen MIR sin moverse de la ciudad, como tenía que hacerse hasta ese momento.

Hicimos y potenciamos las Becas de Investigación y Formación en otros centros, siguiendo la tradición que ya había en el Colegio desde hace mucho tiempo. Y otra de las cosas más importantes, en mi opinión, es que firmamos un convenio con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y los Cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, de forma que los médicos de estas islas podían hacer su tesis doctoral en su propia isla. Hasta ese momento, quien quería hacer la tesis doctoral, tenía que desplazarse a Las Palmas de Gran Canaria, con las dificultades laborales y económicas que eso significaba.

Hicimos alguna modificación importante de las estructuras del Colegio de tipo arquitectónico, por ejemplo, quitamos el mostrador que había en la recepción, de manera que diferenciamos muy bien lo que era la atención al colegiado y la atención al público. La atención al colegiado era en mesas, sentado el médico y una administrativa delante, que estuvieron bien formadas desde principio, uniformadas también, y era un trato mucho más personalizado.

Hicimos el Club Médico en la quinta planta, donde era la azotea, lo arreglamos de manera que hicimos un club médico que es bar restaurante y, además, un centro polivalente, un sitio polivalente donde se hacen celebraciones, se hacen fiestas, se toman los cafés cuando se hacen los congresos, etc. Ganamos ese piso al Colegio.

También en la planta tercera y cuarta lo reorganizamos. En la cuarta, que es donde tenía su vivienda el conserje del Colegio, que hasta esa época era así en la mayoría de las instituciones, pero próximo a su jubilación empezamos a hacer obras en esa planta, haciendo un centro de servicios donde están los seguros, agencia de viajes, etc.

También en estas dos islas de Lanzarote y Fuerteventura adquirimos sedes nuevas para dignificar más la atención a los compañeros de esas dos islas.

Y los cambios no quedaron aquí. A través de una auditoría externa, se hizo un análisis de los procedimientos administrativos de nuestro Colegio. Con la incorporación de una gerente, se consiguió modernizar y actualizar todas las tareas administrativas que se llevan a cabo en todos los departamentos de nuestra Institución.

Potenciamos mucho los servicios de informática y de imagen y sonido. Creamos una página web, hay que imaginarse que estamos hablando de finales del siglo pasado, y una página web era algo que no todo el mundo tenía acceso. Potenciamos los correos electrónicos y facilitamos la creación de diapositivas, que era el material que en aquella época usábamos los médicos en las presentaciones de nuestros congresos y docencia. Dábamos a los médicos las diapositivas en un CD que se lo facilitaba mucho sin tener que revelar los célebres carretes.

Potenciamos y creamos la Asociación Profesional de Canarias, que reunía a la inmensa mayoría de los colegios profesionales de nuestra provincia y que representaba en aquel momento a más de 20.000 profesionales.

Creamos también el Consejo Canario de Colegios Médicos con la unión del Colegio de Médicos de Las Palmas y el de Santa Cruz de Tenerife. Era una sinergia de fuerzas para negociar y discutir y mejorar y resolver los problemas de nuestros compañeros ante las autoridades sanitarias de Canarias.

¿Y saben cuál fue para mí uno de los aspectos más interesantes de nuestra gestión? Pues fue la creación del nuevo Código de Deontología y Ética Médica. La Deontología es el conjunto de normas y leyes éticas que los médicos deben de seguir a rajatabla en el ejercicio de su profesión. Es la mejor manera de defender a los ciudadanos, saber que el Colegio vela para que sus médicos cumplan rigurosa y estrictamente las normas que figuran en el Código Deontológico.

Hicimos otras publicaciones. Continuamos con Canarias Médica, que es una revista técnica que se venía haciendo con anterioridad, y creamos los Cuadernos Médicos Canarios y los Cuadernos de la Buena Praxis que eran de periodicidad esporádica, se publicaban cuando había algún problema de salud concreto.

Y después, lo que otra de las cosas más bonitas que hicimos es la revista Orobal, que es el nombre de una planta medicinal canaria, y por eso pusimos este nombre a nuestra revista. Es el medio de comunicación del Colegio con los colegiados, sustituyendo a la correspondencia, a las cartas por correo postal que tan complicado era.

En esta revista hacemos entrevistas, hacemos opiniones de los compañeros, temas de actualidad e incluso, en una última época, se hacía hasta una receta de cocina saludable.

Hay dos cosas de las que me siento especialmente satisfecho: por una parte, la creación del PAIME, que es el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo, que va dirigido a aquellos compañeros médicos que tienen algún problema de adicciones o alguna enfermedad psiquiátrica especialmente grave. Los médicos no vamos al médico, tenemos miedo de que se pierda que se afecte a nuestra imagen. Entonces se ha puesto en marcha este programa que rige la más estricta confidencialidad. Nadie sabe que un médico está siendo tratado en este programa, y esto es bueno para el médico, pero también es bueno para la sociedad, que tiene la garantía de que ningún médico en malas condiciones de salud va a estar cuidándoles y atendiéndoles.

Y lo otro, es conseguir que los médicos jubilados tengan su propio talonario de recetas para prescribir los medicamentos para sí mismo y para sus familiares sin necesidad de tener que ir al centro de salud cada vez que él o sus seres queridos necesiten un medicamento.

Y como no, también algunas actividades lúdicas. Los médicos nos relacionamos siempre desde el punto de vista profesional y entendimos que era bueno que nos relacionáramos también en ambientes distendidos donde había algo que celebrar. Entonces empezamos a hacer la Fiesta de la Patrona, que llegamos a reunir a más de 1400 médicos. Lo hacemos en el Auditorio Alfredo Kraus e hicimos coincidir el Homenaje a los médicos que llevaban 50 años colegiados con los alumnos del último curso de Medicina, de forma que de manera simbólica los más veteranos cedieran su testigo a los más jóvenes.

Después también hicimos la fiesta de los MIR, donde cuando acaban su periodo de Residencia, el Colegio les hacía un Homenaje. También hicimos algunas veces una fiesta de Navidad y una fiesta de los niños en Reyes para entregar los premios del concurso que hacíamos de tarjetas navideñas. Y también, para promover la solidaridad entre los más pequeños, de manera que cada niño que asistía a esta fiesta, después de merendar, tenían que traer un juguete para uno de los niños que estuvieran ingresados en los hospitales canarios.

Quiero decirles que para mí ha sido un orgullo poder trabajar estos ocho años en este Colegio de Médicos. Hago mías las palabras seguramente de todos los componentes de la junta directivas que trabajaban conmigo, y veo con mucho agrado que las siguientes juntas directivas han seguido trabajando y mejorando las cosas para los profesionales médicos de nuestra provincia.

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