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En Memoria

Salvador Rocafort Lorenzo (2)

  • Has dejado un poquito de ti en mucha gente, intentaremos seguir tu ejemplo y tus pasos como Médico, pero más aún como persona
  • Cuando uno es médico, deseamos ignorar, creyendo que todavía nos queda un día más para una sonrisa, una llamada o una larga conversación con la familia y los amigos, pero la enfermedad es egoísta, no entiende de profesiones

Nos levantamos una mañana y sigilosamente te habías ido. Sin hacer ruido, como sólo los caballeros saben hacerlo. Tanto tú, como todos sabíamos de la gravedad de tu dolencia; pero cuando uno es médico, con la familia y los amigos deseamos ignorar, creyendo que todavía nos queda un día más para una sonrisa, una llamada o una larga conversación, pero la enfermedad es egoísta, no entiende de profesiones.

50 años de vocación han dado para mucho, primero en Madrid durante tu formación como en Las Palmas donde fuiste no sólo Neumólogo, sino uno de los pioneros en la Alergología, tanto es así, que ahora algunos de tus pacientes somos tus compañeros y amigos. Médico hasta el final, llamaste a tus pacientes uno a uno para decirles un hasta luego, pero siempre con una sonrisa y optimista como eras tú.

Muchos son los viajes, congresos y conversaciones médicas compartidas, porque con tu espíritu de jovenzuelo siempre quisiste estar al día en Medicina, en las nuevas tecnologías y en todo aquello que te sirviera para aprender.

El destino nos ha jugado una mala pasada, no permitiéndote ver en este 2015, tu homenaje a los 50 años de colegiado como tanta ilusión te hacía, pero ten por seguro que estarás allí, porque has dejado un poquito de ti en mucha gente, intentaremos seguir tu ejemplo y tus pasos como Médico, pero más aún como persona.

Allá donde estés espérame, novela policiaca en mano, para intercambiar libros como hacíamos de vez en cuando… buen viaje AMIGO.

Dara Martínez Beltrán
Col. 35/35/06067

Valentín Ruiz Caballero

  • En su trabajo, enseñó que la Pediatría Extrahospitalaria se debe escribir con mayúsculas, que son especialistas de primera y que así se lo tienen que hacer ver a los demás

Nos conocimos hace ocho años cuando me encomendaron la tarea de impartir cursos de terapéutica pediátrica en la provincia de Tenerife. Yo sabía que estos cursos ya se venían celebrando desde hacía mucho tiempo y con mucho éxito en la provincia de Las Palmas, y que tú eras uno de los responsables de ello.

Antes de empezar con mi tarea, me fui a la Gomera para asistir a uno de esos cursos. Allí compartimos una semana de estudio y descubrí en ti una persona especial. Conocí al Pediatra y me enseñaste en esa semana que la Pediatría Extrahospitalaria se debe escribir con mayúsculas, que somos especialistas de primera y que así se lo tenemos que hacer ver a los demás. Que hacemos una labor encomiable y preciosa que en la mayoría de las ocasiones no se nos valora.

Le diste un valor a nuestro trabajo que yo nunca me había planteado y me hiciste sentir orgullosa de la labor que ejerzo día a día. Pero además conocí a la persona no sólo al pediatra. Eres cabezón, vehemente, cascarrabias, valiente en la defensa de tus opiniones, infatigable en tus causas (algunas de ellas perdidas y por lo que te ganaste el sobrenombre de Violentín), pero a la vez cariñoso, atento, alegre, optimista y entrañable. En fin Valentín eres lo que toda persona debería aspirar a ser, una buena persona.

Te echaré mucho de menos… ya te echo de menos.

Catalina Santana Vega
Col. 38/38/04327

 

 

Valentín Ruiz Caballero (2)

  • Es inevitable sentir que lo perdimos físicamente, pero nos queda su ejemplo de vitalidad, empeño, constancia, honradez, capacidad de estudio… Era el “perfecto hombre imperfecto”

“¡Hoy tengo un sueño!…” (Martin Luther King Jr. 1963)

Nuestro compañero Valentín Ruiz Caballero tenía mil sueños que los convertía en ideas y los hacía realidad. Si el objetivo era difícil, el reto era más atractivo y no había barreras que se interpusieran en su camino; sus luchas se convertían en verdaderas “Cruzadas”.

La alegría de éxito le duraba poco porque de inmediato pasaba a otro asunto por resolver, pero la satisfacción de haberlo conseguido perduraba en el grupo; y así fuimos acumulando logros a su lado… Sus incontables aportaciones fueron esenciales para la Sociedad Canaria de Pediatría Extrahospitalaria del que fue su Vicepresidente durante muchos años.

Por su necesidad de saber y de estudiar, desde que tenía unos minutos, tanto antes o después de la consulta, actualizaba con las fuentes de información médica más fiables un tema de pediatría, lo imprimía, resaltaba lo más importante y si era algo novedoso lo comunicaba de inmediato a los compañeros de su querido Centro de Salud Doctoral- Vecindario con los que compartió trabajo, luchas y alegrías durante más de 30 años. Tenía una enorme necesidad de enseñar junto a una gran habilidad innata para transmitir conocimientos, la docencia era su “otra” gran vocación.

Es inevitable sentir que lo perdimos físicamente, pero nos queda su ejemplo de vitalidad, empeño, constancia, honradez, capacidad de estudio; su ejemplo de, como tan sabiamente lo definió su hermano Carlos “perfecto hombre imperfecto”. Nos quedan… sus pasos.

Sociedad Canaria de Pediatría Extrahospitalaria

 

Juan García Padrón

  • Destacamos su amor por la profesión, su continuo deseo de superación, no dudando en salir de su ciudad natal a cualquier sitio del mundo que le permitiera ver y traer "cosas nuevas"

Nos ha dejado el Dr. Juan García Padrón el 19 de Octubre de 2015.

Nace en Las Palmas de Gran Canaria el 18 de Julio de 1932. Estudia Medicina en la Universidad de Granada (1952-1960), acabada su carrera y se traslada a Alemania. Allí se especializa en Cirugía General y Cirugía Plástica.

En Colonia llega a Jefe de Servicio, pero en agosto de 1965 regresa a Las Palmas de Gran Canaria abriendo su consulta. Un año más tarde, crea el primer Servicio de Cirugía Plástica en el Hospital de San Martín y entra a formar parte de la SECPRE, pasando a miembro numerario en 1970.

Sigue formándose con especialistas de primer nivel de Estocolmo, Upsala, Salisbury o Frankfurt. En 1973 adquiere el máximo grado académico de Doctor. Su Tesis llevó por título: Técnica personal para el tratamiento quirúrgico de la fisura palatina.

En 1974 se traslada el Servicio de Cirugía Plástica del antiguo Hospital de San Martín al nuevo Hospital Insular de Gran Canaria, siendo su primer Jefe de Servicio, donde se atendía el amplio abanico de patologías de la especialidad.

La respuesta mayoritaria ante este conflicto pasa por considerar una serie de criterios antes de revelar secreto, como que el daño pueda afectar a terceras personas concretas, la valoración de la magnitud del daño en cuestión, la probabilidad de que una intervención pueda mitigarlo o el grado en que se hayan utilizado otros medios distintos al quebrantamiento de la confidencialidad.

En 1976 organiza en Las Palmas de Gran Canaria el IV Congreso de la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora y la VIII Reunión de la Internacional Society for Burn Injuries. Asiste en calidad de colaborador al Servicio de Cirugía Plástica del Dr. J. B. Prendiville, en Dublín.

Interviene y colabora con otros hospitales: Lenose Hill Hospital (New York), con el Dr. Gustav Aufrich; Midway Hospital, en EE.UU.; Good Samaritan Hospital, en EE.UU.; con Dr. M. Gurdin, Dr. J. Sheen y Dr. Castañares, en EE.UU.; con Dr. Ivo Pitanguy, en Brasil; y con Dr. Takehiro Shirakabe, en Japón.

En 1988 se convierte en miembro titular de la Federación Iberolatinoamericana de Cirugía Plástica y Reconstructiva. Publica sus trabajos en diversas revistas especializadas, españolas y extranjeras, presentando técnicas propias sobre fisurados, deformidades auriculares e hipertrofias mamarias.

Fue Vicepresidente de la SECPRE entre 1989 y 1990 y representante español para Europa, con su amigo el Dr. Hinderer, para la elaboración de los criterios de unificación de la especialidad.

Siempre fue amigo de sus amigos, en la profesión y en el día a día. Honrado, generoso con los que lo necesitaron, sobre todo las familias de los fisurados, que pusieron toda su esperanza en él y no disponían de medios económicos. Gran amante de su familia y muy tolerante con sus discípulos. En 1997 fue nombrado Huésped de honor de la ciudad de Cartagena de indias (Colombia), donde tenía grandes amigos de la profesión.

Primer Presidente y fundador de la Sociedad Canaria de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, siempre coherente y de criterio conciliador.

Destacamos su amor por la profesión, su continuo deseo de superación, no dudando en salir de su ciudad natal a cualquier sitio del mundo que le permitiera ver y traer "cosas nuevas", así como su humildad, su cercanía, su cariño.

Descanse eternamente en paz y no nos olvide.

Matilde Ramos Gordillo
Col. 35/35/01550

 

 

José Antonio Villalgordo Gil

  • Durante 26 años, no escatimó nunca su tiempo, compromiso y dedicación para con los enfermos y para sus compañeros
  • Su pérdida deja un vacío enorme en Fuerteventura, sobre todo a los que estuvimos más cercanos en lo profesional o en lo afectivo

Traemos en éste número de nuestra revista, el recuerdo a un gran compañero y amigo que nos dejó una mañana del pasado noviembre, José Antonio Villalgordo Gil. Desde su Murcia natal, allá por el año 1986, viajó a Canarias, trabajando primero en Tenerife y La Palma y estableciéndose definitivamente en 1990 en la Isla de Fuerteventura.

Durante estos veintiséis años, en una labor inmensa en su especialidad como Urólogo en el Hospital General de la Isla, no escatimó nunca su tiempo, compromiso y dedicación para con los enfermos y para sus compañeros. Un ejemplo de profesionalidad, buen hacer y compañerismo que demostraba día a día con su fuerte carácter resolutivo y vitalista.

En este triste trance de su pérdida, le recordamos con el cariño y el afecto que él siempre demostró con su compromiso con la sanidad majorera, en el ejercicio de su profesión, y también por su dedicación y generosidad en los ámbitos sindical y docente. Fue siempre una constante la preocupación en la puesta al día de su especialidad, y su estrecha relación con las distintas especialidades del hospital, compañeros urólogos de otras islas, y médicos de atención primaria. Siempre próximo, siempre dispuesto.

Su pérdida deja un vacío enorme en Fuerteventura, sobre todo a los que estuvimos más cercanos en lo profesional o en lo afectivo. Hemos compartido muchos momentos, buenos y menos buenos, en todos estos años de convivencia profesional o humana y siempre aprendiendo de su saber y buen criterio.

Los médicos de Fuerteventura, a través de ésta vocalía, le enviamos un fuerte y emocionado abrazo a la familia de José Antonio.

Vocalía de Fuerteventura del Colegio