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Valentín Ruiz Caballero (2)

  • Es inevitable sentir que lo perdimos físicamente, pero nos queda su ejemplo de vitalidad, empeño, constancia, honradez, capacidad de estudio… Era el “perfecto hombre imperfecto”

“¡Hoy tengo un sueño!…” (Martin Luther King Jr. 1963)

Nuestro compañero Valentín Ruiz Caballero tenía mil sueños que los convertía en ideas y los hacía realidad. Si el objetivo era difícil, el reto era más atractivo y no había barreras que se interpusieran en su camino; sus luchas se convertían en verdaderas “Cruzadas”.

La alegría de éxito le duraba poco porque de inmediato pasaba a otro asunto por resolver, pero la satisfacción de haberlo conseguido perduraba en el grupo; y así fuimos acumulando logros a su lado… Sus incontables aportaciones fueron esenciales para la Sociedad Canaria de Pediatría Extrahospitalaria del que fue su Vicepresidente durante muchos años.

Por su necesidad de saber y de estudiar, desde que tenía unos minutos, tanto antes o después de la consulta, actualizaba con las fuentes de información médica más fiables un tema de pediatría, lo imprimía, resaltaba lo más importante y si era algo novedoso lo comunicaba de inmediato a los compañeros de su querido Centro de Salud Doctoral- Vecindario con los que compartió trabajo, luchas y alegrías durante más de 30 años. Tenía una enorme necesidad de enseñar junto a una gran habilidad innata para transmitir conocimientos, la docencia era su “otra” gran vocación.

Es inevitable sentir que lo perdimos físicamente, pero nos queda su ejemplo de vitalidad, empeño, constancia, honradez, capacidad de estudio; su ejemplo de, como tan sabiamente lo definió su hermano Carlos “perfecto hombre imperfecto”. Nos quedan… sus pasos.

Sociedad Canaria de Pediatría Extrahospitalaria