¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto


solo EME  solo letras

 

Domingo, 20 octubre 2019 
Acceso Colegiados

Acceso Exclusivo Colegiados

Usuario
Contraseña
Info = Nº de colegiado Ver demostración


Si no la recuerda, pulse


¿Problemas con la contraseña? Elimina Cookies // Recarga la página (F5) // Prueba otro navegador

Damián Hernández Romero

El médico radiólogo Damián Hernández Romero falleció a las doce horas del sábado día 22 de febrero de 2014, en compañía de su esposa, Teresa Ramírez, en la clínica San Roque de Las Palmas de Gran Canaria a los 70 años de edad, tras luchar contra una enfermedad incurable.

Damián Hernández estudió Medicina en Salamanca y se especializó en Neuroradiología en Madrid. Inició su labor profesional en el centro radiológico García Tello en 1974, siendo pionero en la capital grancanaria en el estudio del cerebro mediante Tomografía Axial Computarizada (TAC) en 1992 con resonancia magnética. Posteriormente desempeñó su trabajo en la clínica San Roque de la capital grancanaria, hasta un mes antes de su defunción.

Desde 1982 hasta 1998 fue presidente del Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas, donde realizó una gran labor en favor de los médicos en paro que existían en aquellos años.

Hernández Romero fue socio numerario de la Real Sociedad de Amigos del País de Gran Canaria, como también miembro de la junta directiva de la Sociedad de Amigos Canarios de la Ópera, de la que era directivo de honor. La ópera fue su gran pasión, introducido en ella por su compañero y gran amigo José Luis Montesdeoca. Ambos recorrieron los mejores teatros de la ópera y cultivaron la amistad con los grandes divos y divas que actuaron en Las Palmas de Gran Canaria.

Cuando en julio de 2012 le detectaron su enfermedad, dada la gravedad de la misma, nadie pensó que podría resistir tanto tiempo. Desconocían la fortaleza y tesón de Damián, quien a pesar de los malos ratos que hizo pasar la quimioterapia, ha seguido trabajando, informando estudios de resonancia magnética.

Ha contado con el apoyo incondicional de su esposa, el resto de la familia, los médicos y personal sanitario que le han tratado, y de los numerosos amigos y compañeros que tenía, entre los que me encuentro desde hace 38 años.

Damián, descansa en paz, te lo mereces.


Víctor Pérez Candela
Colegiado 35/35/01266
Las Palmas de Gran Canaria